Querido Diario Colectivo: Sin duda el cine se ha convertido en el escenario perfecto para poner en acción las peripecias del amor. Desde los tórtolos que se pasan 2 horas luchando contra todo para consumar su amor; hasta aquellos que logran llegar al altar y decir: «vivieron felices para siempre». Toda historia romántica culmina en el matrimonio (a pesar de que la mayoría le tenga fobia desde hace décadas), pero así lo ha decidido la industria.
Sin embargo, poco a poco han nacido aquellos valientes guionistas o directores que le apuestan a la otra cara de la moneda. ¿Qué pasa después del “Y vivieron felices»?, ¿Qué sucede en la vida de casado? Y es aquí donde es imposible olvidar títulos como: Shrek Forever After (Felices para siempre), 2010, de Mike Mitchell, donde el pobre ogro ya no sabe qué hacer con los hijos y la presión de ser padre; Ice Age: Continental Drift (La Era del hielo 4 la formación de los continentes), 2012, de Steve Martino, donde el pobre Many sufre el complejo de padre sobreprotector y los años le pesan al ver crecer a su hija Morita; o el reciente film de DreamWorks, The Croods (Los Croods), donde la familia siempre depende de las decisiones del jefe de la manada, el señor Grug.
Fuente: Fotogramas.Es
Pero no sólo en los dibujos animados han hecho lo suyo, también hay buenos ejemplos de vida marital en títulos como: Breaking Dawn (Amanecer parte I), 2012, Bill Condon; donde Bella Swan consigue casarse con el vampiro de moda, Marley and Me (Marley y yo), 2008, de David Frankel donde el matrimonio se entrena criando un cachorro labrador para después pasar a la etapa de tener hijos propios; o aquella cinta de Peter Chelsom de 2004, donde a Richard Gere le ha pegado la monotonía del matrimonio y encuentra el refugio perfecto (sin serle infiel mujer)… el baile; a lado de Jennifer Lopez en Shall We Dance? (¿Bailamos?).
Pues bien, este año (2013) David Frankel trae a las butacas la cinta Hope Springs (¿Qué hago con mi marido?) con las actuaciones de la reconocida Meryl Streep y Tommy Lee Jones, quienes protagonizan un matrimonio cuya chispa se apagó entre desayunos insípidos, tardes de béisbol en la televisión y la distancia de dormir en cuartos separados.
Fuente: JustWatch
Dicen que la vida de las parejas otoñales pasa por etapas de crisis y después de una rotunda felicidad, pues Frankel busca ejemplificar este primer y doloroso periodo con ayuda de otro actor popular Steve Carrell, cuyo papel secundario de terapeuta le da un toque cómico a la difícil historia.
Entre planos cortos, sobre todo a detalle; silencios contundentes y sutiles movimientos de cámara se vive la historia de Kay y Arnold, que más allá de superar una infidelidad o una enfermedad mortal; deben realizar una tarea aún más difícil emocionalmente: recuperarse de un aislamiento mutuo; rencontrarse como pareja después de que los hijos crecen y se van.
El argumento sobre la soledad después de los 40 resulta un tanto trillado, pues nos remonta a otras cintas como: Something’s Gotta Give (Alguien tiene que ceder), 2003, donde la pareja otoñal es protagonizada por los primero actores: Jack Nicholson y Diane Keaton; con la diferencia de que Nicholson es el típico “rabo verde” que anda con chicas de veinte cada semana, sin embargo al conocer a la mamá de una de sus noviecitas queda flechado no por el cuerpo joven sino por la madurez del alma. En ciertas tomas la película de David Frankel parece haber encontrado un espejo con esta comedia del 2003.
Lo aplaudible
Las actuaciones de Meryl Streep y Tommy Lee Jones, son naturales, son expresivas y hacen excelente mancuerna como pareja no sólo actoral; le dan credibilidad a la situación de crisis.
Las tomas a detalle y planos generales hacen de la historia un momento emotivo de reflexión; mientras el juego de ángulos cenital o contrapicada (aunque hay pocos) resultan importantes para el desarrollo de la cinta.
EI negrito en el arroz
Para muchos la cinta en general resulta aburrida, densa y sin color. Muchas de las secuencias resultan predecibles a kilómetros. Escenas como donde se retrata las sesiones de terapia se vuelven pesadas, tal vez por la amplitud de los diálogos, o la dinámica de los tres personajes.
En realidad es difícil definir con exactitud, pero hace del ritmo un tanto lento y creo que en efecto se puede volver un tanto densa para un público acostumbrado a las peleas maritales con chancla incluída entre las terapias de pareja.
Fuente: Mubi
Ficha:
Estados Unidos, 2013, T.O. Hope Springs. Director: David Frankel. Duración: 112 minutos. Año de producción: 2012. Género: comedia romántica. Reparto: Steve Carell, Tommy Lee Jones y Meryl Streep
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